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lunes, 4 de abril de 2016

GUERRERO VIKINGO s. IX



            Esta figura la pinté hace algún tiempo.   Esta modelada por el maestro Victor Konnov en 80mm, de la marca Romeo Models.

          Como es ya habitual, está pintada totalmente con óleos.

         Espero que os guste.








































CARTELES REPUBLICANOS DE LA G.C.E, (38)

domingo, 28 de febrero de 2016

MILICIANO DE ZARAGOZA 1808



      Los zaragozanos ofrecieron una resistencia heroica contra la invasión de las tropas napoleónicas entre 1808 y 1809. Los dos terribles asedios convirtieron nuestra ciudad en un campo de batalla y todavía se pueden observar sus huellas en la Zaragoza del siglo XXI.

    El mariscal Lannes, llegó a expresar en una carta al emperador:

     Jamás he visto encarnizamiento igual al que muestran nuestros enemigos en la defensa de esta plaza. Las mujeres se dejan matar delante de la brecha. Es preciso organizar un asalto por cada casa. El sitio de Zaragoza no se parece en nada a nuestras anteriores guerras. Es una guerra que horroriza. La ciudad arde en estos momentos por cuatro puntos distintos, y llueven sobre ella las bombas a centenares, pero nada basta para intimidar a sus defensores ... ¡Qué guerra! ¡Qué hombres! Un asedio en cada calle, una mina bajo cada casa. ¡Verse obligado a matar a tantos valientes, o mejor a tantos furiosos! Esto es terrible. La victoria da pena.

  

      La ciudad, que antes era conocida como "La Florencia de España", quedó prácticamente destruida y de 55.000 ciudadanos que había antes de los sitios sobrevivieron 12.000.agotadas sus fuerzas, no su valor..



     La figura representa uno de los cientos de voluntarios civiles que cogieron las armas en defensa de su cuidad y su Patria frente al invasor francés. 




      Modelada con masilla milliput terracota  y en escala de 70 mm..  Esta es la última figura de las tres que compondrán la viñeta que quiero presentar al concurso de Leganés, aunque no me và a dar tiempo a pintarlas, pero bueno, a ver si alguien se anima y se decide a pintarlas por mi...























A ver que me tienen preparado las musas para la siguiente figura,,,,



 

sábado, 13 de febrero de 2016

1º BON. VOLUNTARIOS DE ARAGON 1808



      Esta es la segunda figura de la viñeta dedicada a los sitios de Zaragoza. Se trata de un soldado perteneciente al primer batallón de los Voluntarios de
aragón, que tuvieron una participación más que gloriosa en la defensa de la cuidad frente a las tropas francesas.

      Pero primero un poco de Historia de la Unidad:



La ordenanza de Carlos III de 1.762 establecía para éste Regimiento un único Batallón. Con motivo de la guerra contra Portugal e Inglaterra, en 1.762 se crea el Regimiento de Infantería Ligera Voluntarios de Aragón. A su creación constaba de 6 compañías: La primera y segunda con reclutas de Zaragoza; la Tercera con reclutas de Calatayud, Daroca, Teruel y Albarracín; la Cuarta con los de Huesca, Barbastro y Benabárre; la Quinta con los de Tarazona y la Sexta con los de Jaca y las Cinco Villas. Durante el verano de 1.762, formando parte de una columna al mando del Conde de Aranda, se interna en Portugal. Toma parte en diversas acciones, destacando por su gran valía en las misiones de reconocimiento.
Una vez firmada la paz en 1.763 es destinado a Ciudad Rodrigo, de donde pasa a Jaca para cubrir la frontera por Canfranc, Torla, Aragües, Hecho y Ansó.









      Tras varios destinos itinerantes, encontramos a un destacamento de los Voluntarios de Aragón en la Batalla de Argel el 8 de Junio de 1.775, tras lo cual el Regimiento pasa primero a Andalucía y luego a Castilla.
En 1.779 y con motivo de la declaración de guerra contra Inglaterra, el Regimiento participa en el bloqueo a Gibraltar donde se le encomienda la misión de arrasar las huertas de la plaza, misión que culminan con éxito bajo el fuego enemigo. En 1.783 y una vez firmada la paz (tras 42 meses de bloqueo) sale para Cataluña, pero recibe enseguida la orden de volver a Cádiz para perseguir a contrabandistas y delincuentes.
En 1.787 embarca hacia Orán, donde se le encomienda la defensa de los puestos de Santa Cruz, San Gregorio, y el recinto de Mers-el-Kibir, permaneciendo en éste destino 26 meses.


  
   Con motivo de la Guerra contra Francia el Regimiento pasa a finales de 1.790 a Olite y después a Lesaka y Vera, en Navarra. En Abril de 1.793 dos destacamentos de 160 voluntarios cada uno parten a Urdax y Zugarramurdi. Este último es atacado y se ve obligado a refugiarse en las montañas, pero al ver que los republicanos franceses se entregan al pillaje en la Villa, vuelven y consiguen expulsarlos de la misma, siguiéndolos hasta su campo de Sara. El destacamento de Urdax es así mismo fuertemente atacado mientras defiende el paso del río que separa Urdax de Añoa. Los franceses, tras varios e inútiles intentos, abandonan la empresa. Por estas acciones, el Regimiento recibe el título de “Formidable”.
El Regimiento es destinado a Guipúzcoa, donde repele todos los ataques a su posición de la altura del Diamante los días 21, 23 y 30 de Agosto, siendo imposible para los franceses desalojarlos de sus posiciones.


      Durante todo 1.794 pelea por la zona contra los franceses, destacando especialmente en la acción de Crususpila, donde ataca y consigue desalojar a un enemigo que le supera en número y que cuenta con la ventaja de la altura.
Se firma la paz en Agosto de 1.795 y el Regimiento es destinado de nuevo a la persecución de Contrabandistas y malhechores, esta vez en Galicia. En esta ocasión consiguen una gran hazaña en la defensa de la casa del Abad de Oroco, Orense, donde 4 Voluntarios de Aragón (2 de ellos heridos) son capaces de mantener a raya durante toda la noche a 31 salteadores.
El 25 de Agosto de 1.800 participan en la defensa de El Ferrol, atacado por la escuadra inglesa.
En 1.801 participan en la “Guerra de las naranjas” contra Portugal.



      El comienzo de la guerra de la Independencia les sorprende en Madrid, teniéndose constancia de la participación de Voluntarios de Aragón en los hechos del 2 de Mayo. En los primeros instantes de la revuelta, un Voluntario de Aragón, en compañía de José Blas Molina Soriano (espía de Fernando VII) atraviesa a un soldado francés con un sable, siendo al parecer éste el primer fallecido francés del día. Más tarde, en la Plaza de San Luis, el Subteniente Evaristo San Miguel (más tarde General) hace frente a los franceses. Según el listado de víctimas recopilado por Pérez Guzmán, en la jornada del 2 de Mayo murieron 2 Voluntarios de Aragón. Pero el Regimiento consigue evadirse de la capital y marchar a Zaragoza donde se presenta al General Palafox. Participa en las batallas de Mallén y Alagón y asiste al primer sitio de Zaragoza tras el cual se reorganiza y participa en la fatídica Batalla de Tudela el 23 de Noviembre, preludio del Segundo Sitio de Zaragoza. En este Segundo Sitio combate por toda la ciudad y en todos los puestos. Firmada la capitulación el 21 de Febrero de 1.809, alrededor de 1.200 supervivientes parten prisioneros hacia Francia. La mayor parte de este contingente consigue fugarse y participa en las Batallas de Belchite y María de Huerva.


   En 1.810 los restos de los Voluntarios de Teruel y de los Cazadores de Fernando VII se unen a los Voluntarios de Aragon y pasan a Cataluña, participando destacadamente en las acciones de Grau de Olot, Besalú, Collsuspina, Mollet, Horta, Mora de Ebro, Lérida… Pero en la acción de Margalef vuelve a quedar prisionero.
Con los restos que no quedaron prisioneros y los quintos que se les unieron pasan a Tortosa, participando en la defensa de la ciudad y quedando nuevamente prisioneros a la rendición de la misma el 2 de Enero de 1.811. Nuevamente consiguen fugarse en su mayor parte y reorganizarse, reuniendo un total de 1.110 efectivos en Mayo. En esa fecha pasan a formar parte de la IV División al mando del Mariscal de Campo Don José Obispo. Con ella participan en las acciones de Segorve, Jérica y Naguera. En esta última las dos terceras partes del Regimiento se ven dispersadas y acosadas por la caballería enemiga, y al terminar la retirada en Alicante sólo cuenta con 165 plazas. Sin embargo, a los pocos días los Voluntarios de Aragón consiguen reunir fuerzas suficientes para participar en la Batalla de Cuarte.
En 1.812 se reorganiza de nuevo y permanece en Alicante. En 1.813 participa en la acción de Bañeras, persiguiendo al Regimiento Francés de Infantería nº3 hasta Bocairente, en la Batalla de Castalla, en la acción de Concentaina y en el reconocimiento del puerto de Albaida. Estuvo en el Sitio de Tarragona y después en el ataque de Villafranca del Penedés y en la acción de El Ordal, en la que por tres veces repelen los ataques franceses a la bayoneta.

    En 1.814 sostiene el ataque de Molins de Rey y pasa al bloqueo de Barcelona permaneciendo allí hasta el abandono de los franceses, rechazando una salida general  el 26 de Abril.
Termina la guerra y en 1.815 pasa a Cuenca, en 1.817 a Vitoria, San Sebastián y Tolosa, en 1.818 a Zaragoza, en 1.819 a Ocaña y en 1.820 a Andalucia en persecución del Coronel Riego. Una vez terminado el levantamiento, pasa a Plasencia, Sigüenza y de allí a Castilla la Vieja.
Se da el curioso caso de que el Regimiento Alava, que había combatido en la Guerra de la Independencia, parte hacia América en 1.814. El 12 de Mayo de 1.815 pasa a denominarse 2º de la Victoria, continuando con ese nombre hasta 1.818 en que pasa a denominarse 1º Ligero de Voluntarios de Aragón.
Por Real Decreto, el Regimiento de Infanteria Ligera Voluntarios de Aragón queda disuelto en Diciembre de 1.823.

     Y esta es la figura,  esta está modelada en masilla polimérica, salvo la cara y pies que están modelas con milliput terracota...






 El uniforme, al igual que la figura del oficial, se ha modelado representando el desgaste y roturas sufridos dadas las condiciones del sitio, mostrando los desgarrones y costuras del miusmo, pero teniendo el armamento en perfectas condiciones para el combate.


  








La postura de la figura es corriendo, lo que ocurre es que para la foto, he preferido dejarla con los dos pies sobre la base, cuando monte la viñeta se notará mejor la posición de la figura.







Y ahora a por la tercera....

viernes, 29 de enero de 2016

BATALLÓN DE VOLUNTARIOS DE MURCIA 1808



     Aqui os dejo lo último que he modelado después de mucho tiempo... La idea es hacer una viñeta sobre la guerra contra el francés, en 1808 en concreto este episodio lo voy a centrar sobre los asedios y combates ocurridos en Zaragoza, por lo que voy a representar en este caso a un oficial de una de las unidades que se cubrieron de gloria durante los sitios de la ciudad.


      Primero un poco de la historia de esta breve pero valerosa unidad.

 

        Batallón de Voluntarios de Murcia, también denominado como Tiradores de Leyva, en recuerdo de su comandante, el teniente coronel don Manuel de Leyva, veterano del sitio de Ceuta. El primer batallón fue creado en junio de 1808 por la Junta de Murcia. En octubre de ese mismo año, la Junta Central mandó que pasara a formar parte del Ejército de Aragón, luchando más tarde en la Batalla de Tudela y Torrero, donde tuvo que retirarse hacia Zaragoza. A finales del año 1808, sus tropas sufrieron graves pérdidas con motivo de declararse la peste.

     Llegó a contar dicho batallón con seis compañías completas, totalizando unos 1200 hombres, entre los que se contaban músicos y tambores. Este histórico batallón fue completamente pertrechado de indumentaria y fusiles por sus jefes y oficiales. Incluso con los instrumentos musicales de la banda, que fueron comprados fuera de Murcia.

    Se distinguió en la defensa de las villas de Arrabal y del Coso y, posteriormente, quedó disuelto en febrero de 1809.








       Bueno, pues nada, de la figura hay poco que decir, está modelada con massilla milliput terracota, sigo con mi habitual escala de 70 mm. y la he ido realizando en los descansos que me ha permitido el trabajo, ya que estoy trabajando fuera de mi domicilio habitual.

    Aquí os dejo más fotos, espero que os guste.












 




 



sábado, 20 de junio de 2015

El "Camino Español" 1567.




20 de mayo de 1567.-



     Tras la rebelión de las provincias de Flandes en 1567, entonces bajo la soberanía de Felipe II, el III duque de Alba fue designado para restablecer el orden. A cuenta de su avanzada edad, 61 años, el Gran Duque trató de evitar por todos los medios hacerse cargo de una misión que se convertiría en la única mancha de su impresionante hoja de servicios. Una vez que fue consciente de que no tenía otra alternativa que obedecer al Monarca, el veterano general diseñó un plan de avance por etapas para un ejército que debía embarcar en Barcelona, avituallarse en Italia y marchar de Milán al corazón de Europa.



Fernando Álvarez de Toledo, III Duque de Alba



     El duque de Alba partía desde el Milanesado rumbo a Flandes, al mando de 8.000 hombres del Tercio Viejo. Marchaba a reducir la rebelión de los calvinistas, desatada como «furia iconoclasta», y lo hacía por el que después se llamaría «camino español». El duque estaba abriendo una nueva ruta que, con el tiempo, sería mítica, un camino franco y seguro que habría de unir al grueso de las tropas de Italia, los tercios viejos, veteranos de las guerras de Nápoles y Milán, con el nuevo frente, los Países Bajos.



Rutas del Camino Español.


     El Camino Español era posible gracias a dos de los pilares del Imperio: la maquinaria logística, donde algunos de los mejores ingenieros del imperio trabajaron en crear pasos de montaña, ensanchar los caminos y levantar puentes; y la preeminencia diplomática de la Monarquía Hispánica. Así, en su origen el trayecto recorría los Alpes por Saboya, transcurría por el Franco Condado, Lorena y Luxemburgo hasta llegar a Bruselas, donde los sucesivos gobernadores de Flandes esperaban ansiosos la llegada de tropas y dinero. Para este recorrido que bordeaba el Reino de Francia –frecuentemente enemistado con España– era necesaria la colaboración del Duque de Saboya, fiel aliado de Felipe II, y de los gobernantes del Ducado de Lorena, que se declaraban neutrales y permitían el paso de tropas siempre que tardaran menos de dos días.El camino español fue una gran hazaña logística de su tiempo, aunque en realidad no hubo un solo camino español sino varios. Se trataba de un haz de rutas o ramificaciones que evitaba las zonas calientes, pasando sólo por suelo español y aliado.




«El Camino Español», de Augusto Ferrer-Dalmau


     A partir de 1622, la enemistad de Saboya obligó a buscar otro corredor militar. Con tal motivo se iniciaron negociaciones diplomáticas con los cantones suizos, a fin de conseguir permiso de tránsito de tropas españolas por su territorio y el paso del Rin. Este segundo corredor partía de Milán, y por los valles de la Engadina y la Valtelina llegaba a Landeck, en el Tirol, y pasaba al Ducado de Lorena a través de Alsacia. Un trayecto que realizaron las tropas del Duque de Feria en 1633 cuando acudió en socorro del amenazado Duque de Baviera, aliado de la familia Habsburgo, y que tomaron parte al año siguiente en la batalla de Nördlingen.



Detalle del cuadro.


     Francia estaba empeñada en amputar cualquier camino alternativo. La invasión francesa del valle de la Valtelina y la pérdida de Alsacia dificultaron todavía más las opciones de trazar un corredor militar con Flandes. Pero si hubo un golpe mortal al Camino Español fue la ocupación del Ducado de Lorena por Luis XIII también en 1633, por que todas las rutas por tierra que servían para el aprovisionamiento de las tropas del Imperio español en los Países Bajos dependían del derecho de paso por Lorena.


                          El Camino Español atravesando Europa por los Cantones Suizos - 1620


     Los soldados podían hacer a pie los 1000 km (620 millas) de Milán a Flandes con una media de 23 km (14 millas) al día. Aunque el transporte marítimo era mucho más rápido, capaz de cubrir unos 200 kilómetros (124 millas) al día (si el viento era propicio), la ruta por tierra era más segura y más corta, tanto si se salía de Barcelona (3950 km) como de Nápoles, dado que por mar había que dar toda la vuelta a la península ibérica y la prominencia de Brest en Francia, es decir, ambas se encontraban a unos 20 días (3950/200) de navegación de Flandes. La Corona española envió de esta manera más de 123.000 hombres entre 1567 y 1620, en comparación con sólo 17.600 por vía marítima