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jueves, 2 de marzo de 2017

General Cartaginés 214 a.d.C.

      Tenia ganas de meterle mano a esta figura que tenía en el cajón hace tiempo. Se trata de una figura que representa a un general Cartaginés, como el más conocido sería Aníbal Barca, este va a ser Magón, hermano de Anibal.











La mezcla de elementos que lleva en su uniforme denota el contacto con los diversos pueblos del Mediterráneo, lo que hace muy atractiva su figura para pintarla.










miércoles, 11 de marzo de 2015

Comienza la guerra de los Malcontents o Agraviados 1827


11 de marzo de 1827.-


 
   Comienza la llamada «Guerra de los agraviados» en castellano, y de los «Malcontents» o descontentos en catalán fue el prólogo de las guerras carlistas. Entre el 11 de marzo y mediados de septiembre de 1827 tuvo lugar una insurrección en Cataluña, parcialmente secundada en Valencia, Aragón, el País Vasco y Andalucía, contra lo que se consideraban medidas desacertadas del gobierno de Fernando VII, como por ejemplo el no restablecimiento de la Inquisición.  


Sublevaciones ultrarrealistas.
 

     Se trató de un movimiento popular de los ultrarrealistas que cuajó entre quienes se sentían agraviados por el incumplimiento de las promesas de Fernando VII tras su última restauración en el trono. Y, como suele ocurrir, tras el primer Manifiesto de declaración de guerra al Rey, su redactor, Agustín Saperes, con Josep Bossoms y otros personajes locales, conformó la Junta Suprema Provisional del Gobierno del Principado de Cataluña, con sede en Manresa. Lo cierto es que tuvieron un éxito considerable, sobre todo en la Cataluña interior: rápidamente fueron ocupados Vich, Cervera, Valls, Reus, Talarn y Puigcerdá, y permanecieron asediadas Cardona, Hostalrich, Gerona y Tarragona. Simultáneamente se agregaron grupos de revueltos en Aragón, el País Vasco, Córdoba y el Maestrazgodonde varias ciudades cayeron rápidamente en manos de los rebeldes, no porque éstos tuvieran una gran fuerza, sino porque la población simpatizaba con ellos. El Rey actuó con rapidez y decisión. El 14 de septiembre el Marqués de Campo Sagrado era sustituido en la capitanía general de Cataluña por el Conde de España, ahora nombrado jefe del ejército expedicionario, y el 18 Fernando VII anunció su viaje a Cataluña; el 23 el Conde de España estaba ya en Tortosa con sus tropas y el 28 el monarca y el conde entraron en Tarragona.


Granaderos de la Guardia Real de Fernando VII.


      La presencia del rey, el indulto concedido y el papel de la jerarquía eclesiástica facilitaron la campaña y Manresa se rindió sin lucha el 8 de octubre, y a continuación Cervera, Vich y Olot. Cuando todo el mundo pensaba en un trato benigno con los implicados Fernando VII rechazó cualquier petición de gracia; nueve de los principales insurrectos fueron fusilados en Tarragona, mientras que unos trescientos fueron deportados a Ceuta. Fernando sabía que su presencia era trascendental. El profundo sentimiento de los sublevados coincidía de pleno con el del hermano de Fernando VII, Carlos María Isidro de Borbón, aspirante al trono, que contaba con numerosos apoyos, sobre todo en la mitad norte de España. Esto, en una España convulsa como la del siglo XIX, llevaba irremediablemente a la guerra civil.




Carlos María Isidro de Borbón


     Se toma así el nombre del devoto Carlos María Isidro como cabeza de una opción ideológica en un momento, entre 1826-1827, en que todavía no está planteada la cuestión sucesoria, ya que el heredero de Fernando VII, según la legislación vigente, es su hermano Carlos María Isidro, al carecer el rey de sucesión directa, pero ya por cuestiones ideológicas, se baraja el nombre de su hermano como representante del absolutismo realista y a Fernando VII se le reprochará ser un liberal encubierto.



Ultrarrealistas "malcontents" catalanes.


     Los malcontents se quejan de varios agravios:

      Que no se restableciera la Inquisición.
      De las relaciones del Rey con los afrancesados.
      Del reformismo del gobierno del Rey: los realistas que aparecen en el gobierno creen que tiene que haber reformas para que se sostenga el régimen absoluto.
      Reglamentos de los Voluntarios Realistas para poder controlarlos.. A partir de esta fecha no habrá más insurrecciones de los ultrarrealistas contra el rey, ya que éstos confiaban en una pronta muerte del monarca y en que el trono pasara a su hermano Carlos.

      Esta revuelta constituyó el antecedente más directo de las Guerras Carlistas.


lunes, 24 de marzo de 2014

The Creeping Death (3ª parte y final)



      Hola amigos.

      Después de un tiempo, por fin os muestro la figura ya terminada.... y no es que haya estado ocioso, es que la "musa" me ha obligado a aparcar este proyecto para iniciarme en algunos otros que ya os iré mostrando... De momento esta es la figura ya terminada.






 







          Bien, poco hay que decir sobre ella... es lo habitual en mí, escala 75 mm., pintada con óleos... vamos, lo habitual. Demasiado colorido para mi gusto pero era el objetivo que perseguía... por lo tanto bastante contento con el resultado final.



























  Y de momento nada más... espero que disfruteis con las fotos y seguimos con el tema...

domingo, 31 de marzo de 2013

Batalla de Bocachica. 1814

 31 de marzo de 1814.-

     Se produce la Batalla de Bocachica, enfrentamiento armado entre las fuerzas independentistas venezolanas  y las realistas en el marco de la Guerra de Independencia Venezolana.
La batalla ocurrió cerca de San Mateo estado Aragua, las fuerzas republicanas se encontraban bajo el mando de Santiago Mariño y las realistas bajo la conducción de José Tomas Boves.
Ambos ejércitos estuvieron enfrentados desde la mañana hasta el final de la tarde en que, vencidos por la fatiga, emprendieron la retirada; Mariño hacia La Victoria y Boves hacia Valencia.



José Tomás Boves Iglesias.


     En  Camatagua se habían reunido las fuerzas que, bajo el mando del general Santiago Mariño, avanzaban hacia el Centro en refuerzo de las operaciones desarrolladas por Simón Bolívar. Allí fue nombrado el coronel Mariano Montilla, jefe del Estado Mayor General y el coronel Leandro Palacios, comandante de la vanguardia. Los efectivos de Mariño sumaban unos 3.500 a 4.000 hombres la mayoría de caballería. José Tomás Boves, empeñado en un ataque contra Bolívar en San Mateo, en conocimiento del avance de Mariño, se puso en movimiento en la dirección de esa población. Informado de la aproximación de los realistas, el jefe republicano decidió presentarles batalla y al efecto, se estableció defensivamente en Bocachica en las cercanías de esa población.


Caballería de Boves.


      El 31 de marzo, en horas de la mañana, se presentó Boves a la cabeza de unos 4.000 combatientes, la mayor parte de caballería. Al empeñarse el combate, las fuerzas realistas fueron rechazadas, gracias a la eficacia de los fuegos, particularmente los de artillería. Trató Boves de hacer un desbordamiento, pero fracasó en su intento, porque el terreno de los flancos de la posición, escarpado en extremo, no era apto para la maniobra. Varias veces cargaron los realistas, con iguales resultados; hasta que, en las últimas horas de la tarde, fatigados y diezmados los atacantes y agotadas sus municiones, emprendieron la retirada hacia Villa de Cura y de allí a Valencia por Güigüe, perseguidos de cerca por una columna de infantería y caballería destacada por el Libertador desde San Mateo. 


Santiago Nariño.


 Por su parte, el general Mariño se retiró por la serranía del Pao de Zárate, en dirección de La Victoria.

CARTELES REPUBLICANOS DE LA G.C.E. (19)









































SEGUIRÁ................

Expulsión de los judíos de España 1492

31 de marzo de 1492.-



     Se firma en la Alhambra de Granada el Decreto de la Alhambra o Edicto de Granada por los reyes recién llamados Reyes Católicos, Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla, en el cual se obliga a todos los judíos de la península Ibérica a convertirse al catolicismo o ser expulsados. Por motivos logísticos se extendió este plazo hasta el 2 de agosto a las doce de la noche. Fernando el Católico firmaba otro para el reino de Aragón. Ambos partían de un mismo borrador elaborado por Tomás de Torquemada, inquisidor general en España.


Firma del decreto de expulsión de los judíos, de Emilio Sala.
 


       Los Reyes Católicos no eran en absoluto racistas y contaban en la administración con judíos que ocupaban puestos de responsabilidad evidente. La medida, sin duda polémica, debe entenderse desde el concepto de comunidad, dentro de un contexto de paz reciente y en un proceso de madurez monárquica. La monarquía dejaba de ser la institución paternalista de la Edad Media y pasaba a convertirse en una proyección de sus comunidades. La comunidad castellana, como la gallega, la navarra o la aragonesa, se definían por su credo y por su ley. En la nueva monarquía no cabían dos rangos de ciudadanía. Quien no cupiera en la comunidad establecida, debía marcharse.


Copia sellada del edicto de Granada.


       Se sospechaba que muchos judíos profesaban en secreto su antiguo credo y de ahí surgieron rumores, a menudo improbables y en cualquier caso muy residuales, de que dichos falsos conversos practicaban rituales sacrílegos e incluso sacrificios humanos. Verdad o no, los rumores elevaron el rechazo que ya existía hacia los judíos, cuyos hábitos eran desconocidos y su modo de enriquecerse a través del préstamo con interés, considerado un pecado de usura, ofendía al ciudadano común. Con justicia o sin ella, no cabía duda de que el problema judío quebraba la paz dentro de la comunidad.



Mapa de la Diáspora judía.


       La expulsión se produjo dentro de una tendencia muy establecida en Europa. Desde el siglo XIII al XVI, fueron muchos los países europeos que expulsaron a sus judíos. España en 1492 se encuentra en medio de una serie de 15 expulsiones, siendo precedida por Inglaterra, Francia, Alemania y muchos otros, y fue sucedida por al menos cinco expulsiones más. Así que España no constituye una excepción a lo que ha sido una trágica historia de la vida de los judíos entre los pueblos cristianos.



Joaquín Turina, Expulsión de los judíos de Sevilla.



      La expulsión supuso que las sociedades castellana y aragonesa perdieran a figuras tan ilustres del mundo cultural y científico como Abraham Zacuto (astrónomo y cosmógrafo), Salomón ben Verga (escritor), Isaac Abravanel (consejero de los Reyes y escritor), su hijo León Hebreo además de otros muchos.
Traducciones de la santa Biblia como la Biblia de Alba o la de Ferrara, que llevaron a muchas otras como la de Reina y Valera o la inglesa de King James, no pudieron seguir siendo desarrolladas.
 Las estimaciones de la cifra total de judíos que salieron de España son muy dispares, pero abarcan desde los 50.000 a los 200.000 individuos. En Aragón la población hebrea era poco abundante, por lo que la pérdida demográfica supuso unos 10.000 o 20.000 habitantes. Por el contrario en Castilla eran numerosos.



La expulsión de los judíos supuso una importante pérdida de población en España.


       Para los Reyes Católicos la expulsión de los judíos suponía un serio revés económico. No cabe, pues, la interpretación de la expulsión en clave económica suponiendo que se cometió una expropiación de bienes. La medida exigía dos garantías para que hubiera evidencia de que se perseguía un credo y no una raza. Una fue precisamente la libre disposición de bienes y la otra, un plazo de cortesía que daba la oportunidad de acoger el catolicismo y evitar la expulsión. Los Reyes promovieron esta última y el clero intensificó su predicamento prometiendo grandes privilegios a los conversos, aunque la mayoría de los judíos escogió libremente el exilio.


Partida de España.


       Los judíos españoles encontraron el Imperio Otomano una segunda patria en la que, aunque sometidos a vejaciones y a una fuerte presión fiscal, la comunidad sefardita se convirtió en el centro donde brillaron los miembros de la familia Nasi.