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lunes, 1 de octubre de 2012

Combate de la isla de Alborán 1540.

1 de Octubre de 1540.-


     Sobre la isla de Alborán, el capitán general de galeras de España, Bernardino de Mendoza, avista las 16 velas corsarias argelinas que venian de saquear Gibraltar y capturar esclavos cristianos y como las galeras españolas no eran más de diez, nada hicieron las argelinas por esquivar el encuentro, antes lo aceleraron muy satisfechas de su superioridad, tocando tambores y añafiles en son de reto.


Isla de Alborán.


     La descarga de artillería de D. Bernardino fue bien dirigida é hizo destrozos antes de llegar á las manos. Dos galeras,la de Hamet y la de Caramaní, aferraron á la capitana de España, y una y otra vez pisaron los turcos su cubierta, saliendo descalabrados. Pendiendo la victoria del éxito de este combate parcial, no hay que decir el empeño con que de una y otra parte se perseguía, ni puede ocultarse cómo abrumados por el número estuvieron en grave aprieto los cristianos.

     Ocurrió á D. Bernardino uno de esos recursos repentinos de que echa mano el capitán en críticas circunstancias: mandóque soldados y remeros se corrieran á una banda, haciendo levantar como es consiguiente la otra, de modo que sirvió de parapeto á los tiros de Hamet. Todos los de D. Bernardino se concentraron sobre la otra, con la dicha de derribar á Caramaní y á muchos de sus turcos. Volviendo veloces á la parte opuesta, entraron la cubierta, acorralando á los defensores. Alí Hamet, herido, se arrojó al agua: dio la señal de la rendición, que de cualquier modo ya se hubiera conseguido.


Arcabuceros españoles abriendo fuego sobre los piratas argelinos.


      A la izquierda de la Capitana, la galera que mandaba don Pedro de la Guerra disparó el cañón de crujía con oportunidad y efecto de echar á fondo instantáneamente á una enemiga; aferró á la inmediata, la ganó con poderoso esfuerzo, siendo dos, por consiguiente, las que se le debieron. La Santa Bárbara, que gobernaba Pedro Benítez se empeñó entre un grupo contrario, porque este capitán, natural de Gibraltar, ardía en deseos de vengar los daños de su pueblo y de su familia acaso. Los malogró un arcabuzazo recibido en el pecho á tiempo que rendía á la nave enemiga. Dos galeras de esta ala izquierda quedaron á retaguardia y apenas pelearon por estar muy escasas de gente.


Batalla de la isla de  Alborán.


     En la derecha fue aferrada la Santa Ana por dos argelinas: de la una se zafó y rindió á la otra, teniendo 11 muertos y 36 heridos, incluso el capitán. Otra galera de D. Enrique Enriquez capturó con poco esfuerzo á la galeota en que huía Alí Hamet, y con esto cesó el combate, haciéndose la cuenta. De los 16 barcos argelinos, se cobraron 10 y uno se fue á pique; escaparon cuatro á vela y remo; se libertaron 837 cautivos de los que andaban al remo; é hicieron 427 prisioneros: casi todos los capitanes turcos murieron, como Caramaní.
De nuestra parte no fue corta la pérdida: murieron 130, contándose entre los heridos al Capitán general, de arcabuzazo en la cabeza.

Galeras corsarias argelinas.

     Alcanzada la victoria, se celebró en Málaga con una procesión en que iban todos los cristianos que habían sido libertados, con velas de cera en las manos; después los soldados bizarramente ataviados; á trechos las trompetas, clarines, cajas y pífanos, con gran estruendo de artillería; al fin los capitanes, que llevaban en medio á su general D. Bernardino, con el estandarte de la Capitana, de Cristo y la Virgen María, descaperuzado, y con esta procesión llegó á la iglesia donde se entonó un Tedeum para dar grácias por la victoria obtenida.

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