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sábado, 4 de mayo de 2013

María Pita y la defensa de La Coruña 1589

  4 de mayo de 1589.-


      Las tropas inglesas al mando del pirata Drake, habiendo cercado la ciudad de La Coruña, vieron una punto débil en la parte de la muralla donde residían los pescadores y la población más humilde, allí comenzaron los duros enfrentamientos y los destrozos y abrieron una brecha en la muralla y comenzaron el asalto de la ciudad vieja.


La Coruña en el siglo XVI.


       El Marqués de Cerralbo, gobernador de Galicia por aquellos años cuya residencia estaba en A Coruña, organizó a los escasos hombres de que disponía, pues la ciudad aunque era un importante puerto militar, no disponía de municiones y provisiones en abundancia, ya que solo hacía las funciones de escala para las flotas que iban rumbo al Atlántico Norte.
 Les salieron al paso las compañías de los capitanes Alvaro Troncoso y Antonio Herrera. Mas como al cabo de las tres horas de este primer encuentro, el número de los desembarcados había aumentado a 7.000, mandados por los coroneles Fenner, Huntley y Wingfield, el marqués de Cerralbo ordenó a los españoles que se refugiaran en el interior del recinto de la Pescadería, en la ciudad vieja. 




Maria Pita 


       En el asalto definitivo, cuando asaltantes y defensores estaban en el límite humano de sus fuerzas, un acontecimiento cambió la suerte del asedio. Cuando la muralla de la ciudad vieja cedió, en su brecha se vivieron los combates más encarnizados, hasta el punto de que los ingleses clavaron su bandera dentro de la ciudad,  en esa batalla murió Gregorio Rocamunde, marido de María Pita, que en realidad se llamaba María Mayor Fernández de Cámara y Pita y era una mujer decidida y rebelde, hija de los propietarios de una tienda en ese barrio.



María Pita defendiendo la muralla.


      Un alférez ingles, arengando a los suyos con el grito ¡ya son nuestros!, escaló a lo más alto de la muralla. María Pita le siguió y sin darle tiempo a reaccionar le clavó la pica de la bandera en el vientre y lo despeñó muralla abajo. Con el grito de ¡ Ayudadme a echarlos de aquí ! ¡ Quien tenga honra que me siga! . Este ejemplo incitó a los españoles a reanudar con mayores bríos el combate, quienes ayudados también por  todas las mujeres que allí estaban  gritando y lanzando piedras consiguieron hacer retroceder a los ingleses.





María Pita, heroina coruñesa a la que  el rey Felipe II le concedió una pensión que equivalía al sueldo de un alférez más cinco escudos mensuales.



       Una vez acabada la batalla, María Pita ayudó a recoger los cadáveres y a cuidar de los heridos. Junto con María Pita, otras mujeres de La Coruña ayudaron a defender la ciudad; está documentado el caso de Inés de Ben, que fue herida por dos balas inglesas en la batalla.

 Esto no fue más que la primera batalla de una lucha que duró casi todo el mes y que concluyó con la retirada definitiva y la derrota estrepitosa de la flota del pirata Drake después de haber perdido 1300 hombres.

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