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lunes, 4 de marzo de 2013

Nombramiento de Félix María Calleja como 60º Virrey de Nueva España 1813


 4 de marzo de 1813.-


     Es nombrado virrey de la Nueva España el general Félix maría Calleja, desde 1813 hasta el 20 de septiembre de 1816.  Durante la guerra de independencia de México se distinguió por sus métodos expeditivos contra la insurgencia, a la que prácticamente desarticuló, tanto antes de ocupar el cargo de Virrey, como al frente de éste. Su esposa fue Doña María Francisca de La Gándara, originaria de San Luis Potosí y que fue la única virreina totalmente criolla.


Félix María Calleja del Rey, (Medina del Campo, Valladolid-1753, Valencia-1828)



       Calleja fue el único militar que llegó al gobierno virreinal por méritos en campaña, con arraigo en esas tierras y que ya radicaba en ellas en el momento de su designación. Desde su llegada a Nueva España, en 1789, hasta el inicio de la guerra Calleja gozó del reconocimiento de todos los virreyes y de la gente que le conocía. Los comentarios sobre su persona por lo general le eran muy favorables. Revillagigedo lo definió como 'un oficial de guerra, instruido en su profesión, buen matemático y de acreditado talento, eficacia, prudencia y conducta'.
 Para su amigo Lucas Alamán, Calleja era un hombre:

(...) de buen semblante, modales corteses y culto, aire majestuoso y a veces severo, conversación amena y agradable, pues de la instrucción propia de su profesión, era hombre de mucha lectura, especialmente de la historia.


Carlos María de Bustamante, que fue su enemigo, lo definió como:

(...) bien agestado, elegante, airoso en los movimientos de su cuerpo y en todos ellos mostraba que era un militar. Era preciso en sus movimientos, comedido con el bello sexo; pero siempre respiraba arrogancia aún cuando se esmeraba en parecer cumplido; su aspecto era sombrío, de color cetrino, su mirar turbo y amenazante, sus ojos verdosos como dos tomates cocidos, su barba terminaba en punta y su cara semejaba la de un gato.


Estadillo firmado por el entonces coronel Calleja.




     El 28 de enero de 1813 recibió el cargo de Jefe Político Superior (según la flamante Constitución de Cádiz), en reemplazo de Venegas, pero no tomó posesión hasta el 4 de marzo. Con la actividad, energía y capacidad que lo caracterizaban, puso manos a la obra para reorganizar el gobierno, la hacienda pública en bancarrota y el ejército mal pertechado, al que se debían varias soldadas. Calleja confiscó las propiedades de la Inquisición, abolida en España por la constitución de Cádiz de 1812.  Entre otras medidas, solicitó un préstamo de dos millones de pesos al sector comercial e hipotecó las alcabalas. Con el dinero obtenido organizó un ejército poderoso y bien equipado, pagado y disciplinado, que llegó a los 39.000 hombres, además de 44.000 milicianos distribuidos entre la población civil. También restableció el libre comercio y reorganizó el servicio postal, interrumpidos ambos por los ataques de los insurgentes.


Orden firmada por el virrey Calleja.


      Mientras tanto, Morelos continuaba sus brillantes campañas por el sur del país, buscando al mismo tiempo una base política para su movimiento. En 1814 proclamaría una constitución en el Congreso de Apatzingán. Con la llegada del Deseado Fernando VII, se restableció la normativa imperante hasta 1808, y se abolió la constitución de Cádiz. Con esto Calleja del Rey pasó de ser Jefe Político Superior de Nueva España a ser Virrey de la Nueva España, con una jurisdicción territorial mucho más amplia.
El jefe realista Agustín de Iturbide venció a las fuerzas de Morelos en la batalla de las Lomas de Santa María, frente a Valladolid. El ejército insurgente se dispersó, y el propio jefe de la independencia cayó prisionero poco después.
   La rebelión parecía llegar a su fin, sin embargo, gracias a la resistencia de caudillos como Vicente Guerrero el movimiento insurgente no se extinguió por completo, e incluso recibió nuevos ánimos con la breve intervención del liberal español Xavier Mina, que llegó a combatir por la independencia, aunque pronto fue derrotado y fusilado.

Grabado del general Calleja.

     Calleja fue un hombre brillante y resuelto, que no se detuvo ante nada para acabar con los rebeldes por lo que fué profundamente odiado por sus contemporáneos. Amigo y protector de Agustín de Iturbide, Calleja y sus medidas expeditivas, hábilmente exageradas por los insurgentes, provocaron a la postre un rebrote rebelde. La gente comenzó a ver en estos actos una muestra de la injusticia del gobierno realista. Algunos de los mismos realistas, temerosos de perder sus elevadas y lucrativas posiciones con tan enérgico virrey, lo acusaban de ser la causa principal por la que seguían en armas algunas partidas de insurgentes después de la muerte de Morelos.

Mapa del Virreinato de la Nueva España.


     Las quejas contra el gobierno de Calleja fueron escuchadas en Cádiz, por lo que fue relevado del gobierno virreinal el 20 de septiembre de 1816.


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